2022: Por una comunicación incluyente

Los últimos años nos han demostrado el papel proactivo que ahora tiene el consumidor ante las marcas que le son relevantes. Aunque esto es más visible en generaciones jóvenes, como la Z, no es algo exclusivo de ellas.

Por eso, uno de los mayores retos que tienen las empresas actualmente es lograr una comunicación más equitativa e incluyente, lo que debe reflejarse en todos sus canales de comunicación, desde las estrategias de PR hasta las campañas de marketing digital.

¿Qué es la publicidad incluyente?

De acuerdo con el Conapred1 , es aquella que puede ofrecer bienes y servicios con éxito, sin caer en estereotipos ni clichés. Es decir, publicidad que se aleja del imaginario colectivo donde las figuras femeninas y masculinas cumplen roles específicos históricamente reforzados, como labores del hogar ligadas a mujeres y consumo de tabaco relacionado específicamente con el género masculino.

Además, la publicidad incluyente es un medio eficaz para cuestionar este tipo de estereotipos y mostrar la riqueza de la diversidad a través de diferentes formas de presentar los productos y servicios.

Por otro lado, Entrepreneur2 define a la publicidad incluyente como aquella que integra valores, actitudes e ideologías que fomentan la igualdad o actitudes positivas en la sociedad.

El reto: la verdadera inclusión

Ha sido cada vez más claro que para los consumidores es importante tener una comunicación verdaderamente incluyente, pues con el tiempo toleran menos que las marcas se sumen o generen campañas dirigidas a ciertos sectores que se consideran aún minorías, solo en ciertas épocas del año. 

Los medios tradicionales y digitales han cambiado, lo que permite que se generen verdaderas comunidades participativas, donde los canales de comunicación ya son bilaterales. Con las redes sociales, una marca puede obtener retroalimentación de primera mano sobre lo que piensan sus usuarios de ella, por ejemplo. 

Entonces, hacer ejercicios de verdadera escucha son valiosos para construir una verdadera inclusión, la que permanece más allá de un día a conmemorar o celebrar.

¿Cómo lograrlo?

Hay varios caminos que se pueden recorrer, pero el principal tiene que ver con la empatía semiótica que, de acuerdo con Julian Woodside1, se refiere al entendimiento de los cambios en los paradigmas entre generaciones. Por poner un ejemplo, los memes que se usaban hace 10 años para comunicar están alejados al tipo de humor que se maneja en este tipo de recursos.

Es decir, para ser incluyentes no se debe juzgar aquello que no se entiende, sino tratar de entender los cambios de hábitos en los sectores a los que se dirige tu marca, así como tener en cuenta los contextos históricos.

Y de la mano con entender los contextos históricos, va el hecho de tratar de erradicar estereotipos, pues las sociedades y los roles actuales son cambiantes y el mundo está en una lucha constante por demostrar que todos podemos hacer y ser quienes queramos.

En este sentido, ¿qué cambios implementarás en tus marcas para tener una verdadera comunicación incluyente?

Por Laura Flores García